Centros de llamadas y salones de manicure, el aparato productivo en el socialismo del s.XXI

Centros de llamadas y salones de manicure: el aparato productivo en el socialismo del s.XXI

Es evidente que la crisis política ocupa la mayor parte de nuestra energía. Tanto es así que el binomio Chávez-oposición opaca cualquier otra discusión  y, en todo caso, termina siendo el marco en el que se pretende encuadrar cualquier otro tópico posible.

Dada que esta es nuestra realidad, lo que nos queda es meternos de lleno en este asunto, para que nuestra mente se libere y pueda avanzar hacia otros temas mas productivos.

¿Dónde estamos?

El término “en vías de desarrollo”, en la práctica, resulta un eufemismo para referirse a los países que a) no están industrializados y b) donde la gente pasa trabajo porque el Estado no es capaz de garantizar un mínimo en los requerimientos para la vida cotidiana (empleo, salud y, en general, bienestar).

Si aceptamos esta definición simple -casi simplista-, tenemos que acordar que a Venezuela se refieren como país en vías de desarrollo como una manera generosa de negar lo mal que estamos. Porque admitámoslo, hoy mas que nunca, estamos muy lejos de llegar a lo que se entiende como “país desarrollado”.

El hecho es simple. La ruptura de este gobierno no es solo con el proyecto político democrático originado en el Pacto de Punto Fijo; es, por encima de todo, un rompimiento con el proyecto cultural de Modernización que iba a la par y que procede de la época de Pérez Jimenez, e incluso mas atrás.

Creo que no hace falta explicar la divergencia de Chávez con el mundo occidental (lo que en definitiva significa la divergencia de Venezuela como Estado con el resto de las naciones, dado que Chávez es el mandamás por estas tierras olvidadas por la Diosa Razón). Sin embargo, puntualicemos dos cosas respecto al “desarrollo de Venezuela”. Primero, hasta ahora el gobierno (o lo que es lo mismo, Chávez) nos ha propuesto, por lo menos:

  • Gallineros verticales.
  • Cultivos urbanos.
  • Núcleos de desarrollo endógeno.
  • Las famosas Misiones.

Como contraparte, y este es el segundo punto, al gobierno del comandante no se le ha ocurrido, en 11 años, desarrollar ninguna infraestructura productiva. A lo sumo, ha logrado crear un plan para expropiar el poco aparato productivo que ha sorteado las maldiciones derivadas de la renta petrolera. En todo caso, ninguna de las acciones ha redundado en una distribución mas justa de la riqueza. Al contrario, nuestra asimetría económica ha crecido conforme ha aumentado el poder de Hugo Chávez, y no precisamente por falta de solvencia. En resumen, el presidente ha sabido llevar la lógica del buhonerismo hasta sus últimas consecuencias (no en vano los buhoneros son considerados por este gobierno como personas “con empleo”). Hay un dato mas contundente aún, a saber, que en lo que va de su reinado, Chávez ha sido incapaz de romper nuestra dependencia económica de Estados Unidos; mucho grito brabucón, mucha alharaca, pero sigue siendo nuestro cliente número uno, tanto como nuestro principal proveedor.

Venezuela Chavez's SuperheroesEl problema básico esta en que esta supuesta revolución toca todo, menos la estructura que, se supone, una revolución debe tocar. Mas ejemplos: ya no tendremos a Superman como superhéroe; bueno, sí lo tendremos, pero ahora bajo el ropaje de un superpoderoso Francisco de Miranda que, cual G.I Joe gringo,vendrá como juguete Made in China donde, por cierto, se hacen todos los juguetes del Imperio.

En fin, si algo puede decirse es que Hugo Chávez es muy bueno para revolver el río de la vida social y política del país, tanto como para ganarse la adhesión ciega de los desposeidos pero, honestamente, no parece muy brillante a la hora de hacer una verdadera revolución. Razón tienen los Guevaristas y los revolucionarios que lo critican pues, haciendo honor a su posición, ellos son capaces de hacer análisis al punto de deconstruir categorías y apostar por nuevas estructuras.  Ellos están en lo cierto, revolución no es pastiche ni mezclote ideológico, tampoco el maquillaje con el que el comandante empatuca nuestra realidad.

Para finalizar, me gustaría decir que he aquí la oportunidad de oro para una oposición que pueda salir de su oposicionismo ingenuo y hacer una verdadera propuesta para llevar este caos a un nuevo orden donde todos quepamos. La cosa es simple y comienza por observar la siguiente fórmula:

Venezuela= seguidores de Chavez + opositores

El secreto esta a la vista, se trata de sumar, no de hacer lo mismo que hace el comandante con nosotros.

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