sex-toys

Los asistentes salieron muy complacidos con el grupo de discusión que organicé para hoy. Como parte del esfuerzo por educar a la comunidad en temas de salud sexual, invité a una experta en juguetes sexuales, quien nos enseñó la amplia gama de opciones en cuanto a formas, tamaños, colores y materiales de estos dispositivos para incrementar el placer -tanto de hombres como mujeres- así como las recomendaciones para cuidarlos a ellos y a nosotros al momento de usarlos.

La verdad es que me hubiese gustado hacer una introducción mas larga. Sin embargo, me pareció que la gente estaba mas interesada en la parte práctica que en los aspectos históricos de lo que hoy se presentan como “novedades”.

Lo que sí hice de primero fue darles una definición. Si tomamos en cuenta que por sexualidad se entienden los modos de pensar acerca de algo llamado “sexo”, nos estamos refiriendo a un conjunto de ideas, significados y mitos que dibujan los contornos de las vidas sexuales de los seres humanos en un momento determinado. Es decir que, si aplicamos esta definición amplia de sexualidad, un juguete sexual sería todo aquel que termina “cargado simbólicamente” con contenidos de “tipo sexual” y que, por tanto, se usa para fines considerados “sexuales”.

Con esta no muy clara pero sí muy precisa definición, lo que pretendía era abrir sus mentes a entender por qué ciertas cosas, como lo collares eléctricos para perros, se consideran juguetes sexuales. En fin, deje a un lado todo el contenido histórico, por ejemplo que:

  • Desde la prehistoria se han identificado estos divertimentos, hechos en piedra o arcilla.
  • Para los egipcios de los tiempos faraónicos los dildos parecían formar parte de la vida cotidiana.
  • La palabra dildo surgió en Italia, durante el Renacimiento, y proviene, según algunos, de la misma raíz que la palabra dilatar y, según otros, de la misma raíz que la palabra delicia.
  • Con la máquina de vapor se abrió la posibilidad de los juguetes sexuales mecánicos. El primer aparato para penetrar movido por vapor tenía fines médicos, el de “tratar la histeria”.
  • Uno de los primeros usos de la  camara Polaroid fue hacer pornografía, al igual que las primeras incursiones de ese nuevo medio llamado cine.
  • La utilización del látex, en vez del caucho galvanizado, revolucionó la industria de la contracepción y de los juguetes sexuales, tal como ocurriera luego con la aparición de distintos tipos de lubricantes en la década de los ochenta del siglo XX. (De paso, el caucho galvanizado es tóxico, especialmente si entra en contacto con las mucosas).
  • En relación a lo anterior, hasta finales del siglo XX el famoso KY era el único lubricante con base en agua. Fue creado a principios del siglo XX como ayuda para los ginecólogos en su trabajo, pero rapidamente se posicionó como un accesorio en las relaciones sexuales.
  • Es interesante como la tecnología revoluciona especialmente el mundo de los juguetes sexuales: diseños mas anatómicos, nuevos materiales como el silicón, el acero quirúrgico, el vidrio templado (pyrex, el de los refractarios ¿se acuerdan?) y, por supuesto, la piel artificial, hacen que los juguetes sexuales sean un sofisticado campo del diseño industrial.
  • ¡De hecho, es impresionante cómo los humanos podemos darle un uso sexual a casi cualquier cosa! (¡como para que todavía venga Benedicto a pretender que suprimamos nuestra condición de seres encarnados!).

En todo caso, para fines de salud sexual era mejor que mi invitada sacara su arsenal y que lo pasara entre nosotros. Los tocamos, los olimos, aprendimos como limpiarlos y cuidarnos. ¡Hasta hubo un rol play! Pero bueno, ya eso se los contare en el siguiente post. 😉

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