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INTRODUCCIÓN

La rueda medicinal (“medicine wheel”) es una manera que tienen ciertas tribus indígenas de Norteamérica, como los Hopi, de comprender la realidad humana. De acuerdo a la visión difundida por la Nueva Era, sus componentes serían:

  • Blanco: lo físico
  • Amarillo: lo emocional
  • Rojo: lo mental
  • Negro: lo espiritual

El quinto elemento, es decir, la integración de estos componentes, sería la sexualidad; el Eros, o la forma como se manifiesta esta energía en nuestra vida. De manera que podría decirse dime cómo es tu sexualidad y te diré qué imbalances tienes en tu vida.

BALANCEANDO LA VIDA, MEJORANDO EL SEXO

Yo en lo particular no entiendo cómo la gente se conforma con una visita a un brujo o bruja, o con una consulta de un oráculo, donde sólo se habla del pasado o se indica lo que no funciona. ¿Eso de qué sirve?

Una buena lectura es la que dice cómo mejorar y sentirse mejor. Esa, en definitiva, es la motivación por la que se buscan estos servicios, ¿no?

Con esto en mente, y siguiendo la rueda de la vida, cada persona podrá hacer una lectura y, mejor aún, definir qué necesita para sentirse mejor y/o tener el mejor sexo del mundo (todas las veces que quiera).

La dimensión física de la sexualidad

En cierta ocasión atendí a una persona que dormía sólo 5 horas diarias, trabajaba como loco, era vegetariano, se reventaba en un gimnasio y luego pretendía tener una potente erección. Su motivo de consulta, por supuesto, era no tenerla. Recuerda, la base del mejor sexo comienza con:

  • Descanso y alimentación apropiados: el sexo es un ejercicio físico y, por tanto, demanda energía. No en vano en los rituales tántricos se empieza por comer pequeñas porciones de proteína y carbohidratos, para tener el aguante que estos maratones requieren.
  • Resistencia cardiorespiratoria y flexibilidad: ¿quieres ser buenx en el sexo? ¡Entrena! Corre, nada, haz estiramientos o yoga; algo de pesas no estaría mal y Pilates te ayudaría muchísimo. Mientras más en forma estés, más podrás durar y explorar. Concentra tu atención en desarrollar el suelo pélvico (los músculos que controlan los esfínteres). Por todo esto hay un dicho que dice: un yogui lo hace donde y cuando sea.

Es importante que, ante una disfunción sexual, acudas al especialista para descartar cualquier posible causa orgánica. Igual recuerda que algunas medicinas afectan el deseo y la función sexual. Por tanto, debes tomar en cuenta estos dos aspectos, problemas físicos y tipo de medicamentos que estás tomando, cuando de abordar la dimensión física de la sexualidad se trata.

La dimensión emocional de la sexualidad

La ansiedad y la depresión son los principales factores emocionales implicados en las dificultades relacionadas con la sexualidad. Si tenemos la atención puesta en los problemas, tanto como si estamos profundamente tristes, estamos lejos de la disposición emocional requerida para ser maestrxs del sexo. Así que:

  • Relájate: mantén un ánimo calmado, en general, y entrégate a la experiencia cuando sea hora del sexo. Saca de tu mente cualquier expectativa relacionada con logros (¿quieres arruinar un buen polvo? concéntrate en que tan erecto tienes el pene o que tan lubricada estás). Practicar meditación, ténlo por seguro, ayudará a mejorar tu vida sexual.
  • Resuelve lo que tengas pendiente: a veces sólo conseguirás entregarte al sexo si cierras aquellas situaciones que te causan ansiedad o depresión. La psicoterapia puede ayudarte a esto. Si tiene solución, para qué te preocupas; si no tiene solución, ¿para qué te preocupas?

Si sientes que tus problemas emocionales te desbordan, acude al especialista. En casos de depresión mayor es probable que requieras medicación. La falta de apetito sexual es solo uno de los síntomas de este trastorno.

La dimensión mental del sexo

Las emociones, muchas veces son reflejo de estados mentales. Las personas que viven con el VIH lo saben muy bien. Son tantas las cosas que piensan que, por lo general, terminan renunciando a la vida sexual. Ellos tienen que cancelar muchas creencias negativas y tener claro que, con la precaución apropiada (los condones por encima de todo), pueden seguir disfrutando de la sexualidad. Todos debemos revisar las generalizaciones, las omisiones y las distorsiones de:

  • Creencias en torno a la sexualidad: identifica los mensajes que te alejan de disfrutar el sexo y cámbialos por mensajes positivos respecto a la sexualidad (sí, es bueno sentir placer; sí, puedes usar tu cuerpo de muchos modos, ¿acaso tu cuerpo vino con manual de instrucciones?; la reproducción es sólo un efecto secundario de la relación sexual que algunos desean, a veces).

La dimensión espiritual del sexo

El sexo es algo tan poderoso, que desborda los límites de lo terreno. Quizás por eso muchos le tienen miedo y terminan viéndolo como algo malo. Allá ellos. Si quieres tener buen sexo, debes reconocer este alcance y atreverte a cruzar ciertos límites impuestos por los mojigatos.

  • Otórgale un sentido superior al sexo: que sea un momento de encuentro, de trascendencia, aunque sea hecho con desconocidxs. Míralo como un momento en el que pasas de plano; mira a tu(s) pareja(s) sexuales como lxs intermediarios entre esa realidad y tú. En este sentido, recuerda que el orgasmo, en las disciplinas orientales, es la puerta a esa dimensión trascendente. De acuerdo a éstas, el orgasmo es la entrada al Nirvada o, en nuestros términos, el acceso a Dios.

Si te horrorizan estas últimas líneas, vuelve a la dimensión mental. Tienes que seguir trabajándola. Cuando logres incorporar las creencias positivas según las cuales el sexo es algo supremo y maravilloso, empezarás a notar cambios impresionantes en tu vida sexual.

Si combinas todos los elementos presentados en este post, con mucha probabilidad, empezarás a durar el tiempo que quieras, a controlar la llegada del orgasmo, al que sentirás no solo en tus genitales, sino como un relámpago eterno que te cruza desde el cuero cabelludo hasta la punta de los dedos de los pies. Lo mejor de todo, estarás abonando el terreno para que nunca necesites esas pastillitas que usan los adultos mayores. Disfrutarás del sexo mientras estés vivo.

Namasté.

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