deprimido

FALLAS TÉCNICAS

Los que nos reímos del primer mandatario (no con el, sino de él) lamentamos mucho que el Aló Presidente durara sólo 14 horas. De verdad esperábamos los 4 días de manifestaciones autóctonas que nos fueron prometidas. El asunto es grave; se incumplió una promesa -una más- y ahora resulta que el episodio esta rodeado de misterio y, por supuesto, delirios de magnicidio. Se dejaron de transmitir los dos últimos días del Alotón y, además, Chavez no se apareció en el compromiso que tenía en El Salvador.

Por supuesto, en esta “revolución” todo tiene una explicación. Si Chavez pierde en Petare, es porque los petareños, en sus acomodados ranchos, son oligarcas; si hay escasez de leche es porque los Chinos (en China) se la toman y, claro, si el Aló Presidente no sale es por “fallas técnicas”; si de paso, luego de eso el presidente no se aparece en El Salvador, es porque se descubrió un atentado en su contra. Todo cuadra, ¿no?

Yo, con toda honestidad, si creo que existe una falla técnica, pero en los neurotransmisores del ídolo pop de la “revolución”.

AUSENCIA

La presencia de Chavez en las discusiones a lo largo y ancho de la Nación es tan fuerte que nadie nota que el Chavez de carne y hueso, ese que invade nuestros hogares por televisión, no está. Desde el Viernes no aparece y ahora es Nicolás Maduro quien, desde El Salvador, se excusa por su ausencia.

¿Dónde esta el presidente?

SOSPECHAS

No es fácil ocultar el patrón que se nos presenta:

1. Una persona “apasionada por naturaleza”: lo hemos visto con todos los sombreros habidos y por haber (de charro, de llanero, su ya clásica boina, tradicional inca, entre muchos otros más). Haciendo cualquier cantidad de cosas (persignándose y rezando en público, sonando el silbato, bailando distintos ritmos -incluido el rap-, cantando, recitanto poemas, derramando leche en polvo, manejando tanquetas, jugando beisbol, por nombrar las cosas más sencillas).

2. Una persona que nos ofrece trastocar la geopolítica del mundo: alguien capaz de inventar sistemas alternativos al tratado de libre comercio y, de allí para abajo, gallineros verticales, cultivos urbanos, granjas endógenas, misiones y que por supuesto, apoya sus ocurrencias con el lenguaje mas potente que encuentra de acuerdo a la ocasión. El tiene una respuesta “coherente” para todo y reta a quien sea (Bush o Vargas Llosa) aunque luego se eche pa’trás.

3. Puntualmente, y en vez de gobernar un país, nos ofrece mostrarse en televisión por 4 días seguidos y, de repente, desaparece.

¡Mmm, es extraña esta euforia y la desaparecida abrupta!

TRASTORNO BIPOLAR

El trastorno bipolar es una condición mental que usualmente implica cambios extremos del ánimo. Una persona con este cuadro puede sentirse feliz y profundamente motivada en un momento y estar deprimida en el próximo.

En lo que se considera el trastorno bipolar tipo I, lo que se encuentra es uno o más episodios maníacos con o sin episodios de depresión mayor.

En el llamado tipo II, se caracteriza por episodios de hipomanía así como al menos un episodio de depresión mayor. Los episodios hipomaníacos no llegan a los extremos de la manía (es decir, que no provocan alteraciones sociales u ocupacionales y carecen de rasgos psicóticos) y un historial con al menos un episodio de depresión mayor. El trastorno bipolar tipo II es mucho más difícil de diagnosticar, puesto que los episodios de hipomanía pueden aparecer simplemente como un periodo de éxito con alta productividad y suele relatarse esto con menos frecuencia que cuando se sufre una depresión. Puede darse psicosis en episodios de depresión mayor y en manía, pero no en hipomanía. Para ambos trastornos existe un cierto número de especificadores que indican la presentación y el curso del trastorno, entre otros el de “crónico”, “ciclador rápido”, “catatónico” y “melancólico”. El trastorno bipolar II, que se da más frecuentemente se caracteriza normalmente por al menos un episodio de hipomanía y al menos otro de depresión.

En el caso aludido, estaríamos hablando, entonces, de un posible trastorno bipolar tipo II. Obviamente, descartando otros posibles diagnósticos, como Personalidad Borderline (o, mas bien, un Trastorno Mixto de la Personalidad).

¿Es esta la razón por la que no hubo Aló Presidente? Sólo el tiempo y más locuras revolucionarias (y un poco de sensatez por parte de los allegados al presidente), lo dirán.

DESCARGO DE (I)RESPONSABILIDAD

Toda vez que los seguidores de Chavez les importa mas su ídolo que el buen funcionamiento del gobierno, incluyo acá este descargo para cumplir con esa absurda Ley Venezolana que impide a los profesionales de la Salud Mental hablar sobre la salud mental del presidente. ¿Que va a pasar si de verdad nuestro presidente tiene un trastorno mental? Nada, cambiaremos el dicho para que sea: En tierra de ignorantes, el maniaco es el rey.

En fin, este post contiene puras fabulaciones y no debe ser tomado como una opinión profesional. Un diagnóstico clínico se basa en las experiencias de las que informa el propio paciente así como anormalidades en la conducta referidas por los miembros de la familia, amigos o compañeros de trabajo, seguido por los signos secundarios observados por un psiquiatra, enfermera, trabajador/a social, psicólogo clínico u otro diagnosticador cualificado mediante una evaluación clínica.

Cualquier parecido con la realidad sería triste y lamentable.

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