desarmalos

A Eduardo. Recuerda: la mejor venganza es ser feliz.

Hay un escrito que va en el medio, entre este y el anterior. Es sobre los guiones, el del cómplice y el del codependiente. Si siguen el enlace pinchando sobre esta oración, lo encuentran.

Ahora me concentraré en las las operaciones que usan los homofóbicos para dominarnos, es decir, para mantenernos en el lugar en el que nos necesitan para su tranquilidad existencial. El proceso consta de tres fases:

  • MISTIFICACIÓN
  • ATRIBUCIÓN
  • REDUCCIÓN DE TU COMPLEJIDAD

En términos sencillos, primero sostienen una idea que toman como la realidad (mistificación), luego usan esa idea como filtro para encasillar todo lo que perciben (atribución) y, si aparece algo que obviamente no encaja, buscan la manera de sacarlo de la escena (reducción de tu complejidad).

Mistificación: consiste en una idea ficticia, que sirve de medida y molde para percibir la realidad. Es esa idea de ‘los homosexuales’ (0 ‘lxs sexodiversxs’) que tan bien conocemos y que, en la mayoría de los casos, se encuentra muy alejada de los gays (y sexodiversxs) de carne y hueso.

Mi amiga Blanca me ha recordado el papel de los medios de comunicación en este proceso. Ellos ganan raiting con estas imágenes caricaturescas y estereotipadas, no por mostrar nuestras complejidades. Con este telón de fondo, lo demás es coser y cantar para los homofóbicos. Nos tienen en frente, pero prefieren seguir la fantasía que la realidad.

Solución: salir del closet en escala masiva, mostrar toda nuestra realidad. ¡Claro que entrarán en conflicto! De eso se trata, que entiendan que la vida no es lo que sale en la televisión o lo que aprendieron de gente que lo leyó en un libro viejo y desfasado. ¡Aquí estamos y así somos!

Recordemos la imagen típica, por la cual todos repiten epilépticamente “es que es difícil ser gay”:

  • Un niño ensimismado, delicado y de poca vida social (nunca jugará beisbol y lo dejarán de último al elegir equipos).
  • Tendrá una adolescencia conflictiva, será enrollado, cuando no francamente raro.
  • Se refugiará en su mundo interno, pues es muy difícil cortejar a los del mismo sexo (hará extrañas pruebas para saber si el amigo que le gusta mira hombres o mujeres).
  • Después de empezar su vida sexual, tendrá un recorrido promiscuo y nunca, nunca, nunca, conocerá el amor.
  • Tendrá un final horroroso y solitario (el SIDA es el final perfecto para esta parodia o, si no, un crimen de odio o uno pasional; de esos que se pueden poner en primera plana de los periódicos: mató a su “amigo” y luego se clavó un cuchillo en el corazón delante de su mamá, es el titular de la noticia más escabrosa que leí en este sentido).
  • ¡A los que dicen esto no se les ocurre pensar que es difícil porque ellos no colaboran a que sea fácil!

    Atribuciones: con esa imagen tan poderosa, lo que queda es encasillarlo todo ahí:

    Mira, ¡se tocó las pestañas! ¡Viste, es maric0!

    – Se fue con sus amigos, ¡de seguro van a hacer sus cochinadas!

    – Encontré un condón en su bolso, ¡seguro es un promiscuo!

    En fin, los ejemplos sobran, y todos tienen que ver con interpretaciones que demuestran cuán torcida se puede tener la mente cuando no se es capaz de dialogar y comprender la realidad.

    Solución: ármate hasta los dientes con contraargumentos, aunque sean solo para ti, para que resistas la tentación de verte a ti mismo de acuerdo a la imagen estereotipada (de eso se trata la homofobia internalizada, en que te percibes como ellos te perciben):

    – ¿no se te ha ocurrido pensar que también me pueden picar los ojos? (también me caen basuritas).

    – Con mis amigos me voy a jugar beisbol, a hacer ejercicios, a veces hacemos comidas o simplemente nos echamos a ver películas. Cuando puedas aceptar eso, entonces podremos pasar a discutir temas mas candentes, como las exploraciones sexuales que sí, pueden ser con más de dos, o también lo que tengo que hacer para satisfacer mis ganas porque gente como tú me impide hacerlo de una manera natural.

    – Ya te lo dije, aprende a aceptar que soy un ser humano y luego si dialogaremos sobre cosas candentes. Encontraste UN condon, eso significa UNA persona.

    (Desarmar la noción de promiscuidad, para hablar de hipergamia o libertad sexual, requerirá su propio espacio en próximos posts).

    Reducción de tu complejidad: esto se hace por una serie de operaciones como la famosa negación, la elusión y la disminución. Ejemplos:

    Negación: nunca has tenido novia, todo el mundo sabe que eres gay, pero cuando se lo dices a una persona en particular, ella responde “jamás me hubiese imaginado eso de ti”.

    Solución: ¡mientras más sordxs estén, más fuerte habrá que gritar!

    Elusión: la elusión consiste en “irse por la tangente”, en desviar el foco para no ver la realidad directamente.

    él es mi novio. Respuesta: hace calor ¿verdad? déjame abro la ventana y busco unos refresquitos para que tomemos.

    – ¡tenemos que hablar de esto! Respuesta: (gritando) ¿es que acaso me quieres matar? ¡Tú siempre me odias y por eso me haces esto!

    Solución: paciencia, fortaleza y una lógica contundente. Las palabras claves que tendrás que recordarte y, sobretodo, recordarle a tus interlocutores: ¡ESE NO ES EL PUNTO! EL PUNTO ES…

    Disminución: consiste en restarle importancia a las cosas importantes. Por ejemplo, encontraron esa carta de amor, o la foto comprometedora y empiezan a decir cosas como “es una fase”, “está confundidx”, “necesita terapia” o peor aún, intentan convencerte de que tus puntos no son importantes, sino los de ellxs: “tú me dices eso porque no estás claro”, “lo que pasa es que aún no has probado al otro sexo”, “lo que necesitas es una novia”, o cosas por el estilo.

    Solución: estar en contacto contigo mismx y ser fiel a lo que encuentres. Sabrás que la cosa va mal si sientes que traicionas tus verdaderas necesidades, deseos e ideales.

    Medita sobre esto:

    Yo soy yo y tú eres tú

    Tu haces lo tuyo y yo hago lo Mío

    No vine a este mundo para vivir de acuerdo a tus expectativas,

    y tú no viniste a este mundo para vivir conforme a las mías

    Yo soy yo y tú eres tú

    Yo hago mi vida y tú haces la tuya

    Si coincidimos, será maravilloso

    Si no, no hay nada que hacer.

    Es la oración gestáltica de Fritz Perls, creador de la Psicoterapia Gestalt.

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