asesino en masa

Imagen alterada ("culture jamming") de la nefasta campaña El Sida es un Asesino en Masa.

La mejor manera de describir a Venezuela es con las palabras de mi amigo César: un laboratorio de la Nada. Para que se entienda el concepto, podemos apelar a lo siguiente:

  • La imagen religiosa del purgatorio.
  • La idea de Michel Foucault: la Historia es la sucesión de sinónimos de un mismo vocablo (dominación)
  • La noción budista de la rueda de Samsara: el ciclo infinito de sufrimiento causado por nacer, morir y reencarnar; un ciclo del que solo se sale con el trabajo personal para alcanzar la iluminación.
  • La descripción cínica de una revolución (¡ups!): ¡que todo cambie, para que todo siga igual!
  • El mito griego de Sísifo, quien empuja una roca colina arriba y, al llegar a la cima, se ve de nuevo en el inicio de la tarea.

Con este contexto se entiende que hayan pasado casi 3 décadas desde la llegada del SIDA a Venezuela y que, sin embargo, no se pueda hablar de un cambio estructural a la hora de enfrentar la epidemia. Claro, hay que hacer dos matices importantes:

  1. Hay individuos y grupos comunitarios que han sabido marcar la diferencia y abrir espacios importantes para el cambio: me refiero a los activistas y las ONGs que son las que llevan la batuta en la atención de las personas que viven con el VIH y las hacen la prevención que el Estado Venezolano no sostiene. El gobierno, no se puede decir otra cosa, es reactivo; va empujado por la poca presión que pueden hacer estos grupos.
  2. Los problemas de Venezuela también se ven, en menor intensidad, en otras latitudes.

Traigo a colación esta segunda idea a propósito de la campaña alemana EL SIDA ES UN ASESINO EN MASA. El concepto ha causado mucha polémica; imágenes de dictadores como metáfora del virus.

¿Por qué es una campaña nefasta?

Cuando vamos mas allá del efectismo amarillista, podemos hacerle críticas muy bien fundadas:

1. La metáfora falla porque coloca, no al virus, sino a las personas que viven con el VIH en el papel de los asesinos en masa. La imagen implica la estigmatización de los portadores del virus y un apoyo irracional a los que quieren criminalizar la transmisión del virus (Recuérdese que la mayoría de los infectados no sabe que porta el virus).

2. Relacionado con lo anterior, la campaña apela al miedo y, específicamente, genera miedo hacia quienes portan el virus. Cualquiera que haya estudiado la conducta humana sabe que esta emoción lo único que genera es negación, de manera que podemos esperar que la campaña en cuestión tenga el efecto contrario al esperado.

3. Como dice Elizabeth Pisani en su blog (la autora de un libro que toda persona en el area del VIH/SIDA debe leer), la poca información que transmite es falsa. Esta es una campaña alemana para Alemania, donde:

a) La mortalidad por SIDA es prácticamente nula.

b) La principal forma de transmisión es por coito anal entre hombres.

Así pues, lo que debió tomarse en cuenta, al menos para Alemania, es:

a) La infección por VIH es una condición crónica muy costosa y con complicaciones de salud potenciales que comprometen la calidad de vida de quienes la contraen (en su mayoría hombres que tienen sexo con hombres).

b) Debieron usarse contenidos pertinentes para este grupo o, en caso de querer sensibilizar a la población general (y a la juventud que resulta un grupo vulnerable), situaciones distintas a la de un dictador teniendo sexo con una mujer.

En definitiva, y siguiendo la linea de Pisani, quienes diseñaron esta campaña son unos dinosaurios; repiten todas las creencias erradas que la sociedad viene arrastrando desde principios de los ochenta, cuando no se sabía lo que hoy sabemos del SIDA, el VIH y la epidemia.

  • El problema es la infección del VIH, no el SIDA.
  • El problema son los costos en dinero y calidad de vida, no la muerte (repito, al menos en Alemania).

La situación sería muy distinta si se hiciera campaña en el África Subsahariana, donde no hay acceso a medicamentos o en Venezuela, donde no existen programas de prevención y donde el único apoyo que reciben del gobierno quienes viven con VIH es acceso con irregularidades a medicamentos que solo llegan al 17% de quienes los necesitan.

¿Qué tiene que ver esto con Venezuela?

Analizo el cuadro precedente para que quede clara la magnitud de lo que pasa en Venezuela al respecto. La cosa es como sigue:

1. El Estado es negligente en el manejo de la epidemia, que sigue su expansión como si de un grupo de chavistas radicales se tratara (el gobierno de turno está muy ocupado intentando frenar ciertos fantasmas, como el “imperialismo yanqui”).

2. La única prevención es la que sale de las ONGs la cual, por la falta de recursos y la desconexión del gobierno, se hace con mucho esfuerzo y es de poco alcance.

3. Solo hay una fundación que, de cuando en cuando, paga campañas masivas realizadas por una agencia de publicidad.

Entonces resulta el desastre: lo poco que llega a los venezolanos de manera masiva, en materia de prevención, es igual a lo que transmite la campaña del supuesto “asesino en masa”, esto es:

1. Imágenes que se destinan a la sociedad en general, cuando resulta que en Venezuela la epidemia también se encuentra concentrada en el grupo de hombres que tienen sexo con hombres.

2. Situaciones de parejas heterosexuales basadas en el miedo y en la idea de que solo los negativos al VIH pueden tener sexo (recuérdese la imagen de una “Betty la fea” con su prueba de VIH negativa -cosificación de las mujeres, que deben estar “limpias” para el uso sexual por parte de los hombres- o la nefasta campaña del polícia que exige la prueba del VIH a la pareja heterosexual que se dispone a tener sexo).

En resumen, en Venezuela también somos víctimas de los dinosaurios.

Hay un corolario importante a todo lo anterior: las agencias de publicidad, en ningún lugar del mundo, deben dejarse  por su cuenta cuando de prevención de la infección por VIH se trata.

Un último comentario. Durante el siglo XXI, y al menos en Venezuela, la “revolución” esta matando -directa e indirectamente- mas personas de las que podría matar el SIDA. Esto, y dado que los venezolanos aun siguen muriendo por esta complicación de la infección por VIH, suman muchas muertes. Tristemente, sabemos que son muchas, pero no tenemos cifras de cuántas, exactamente.

¿Qué será y dónde estará lo que necesitamos para iniciar un cambio?

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