demagogia e ineficiencia: que es lo nuevo en esta "revolucion"?

Demagogia e ineficiencia: ¿qué es lo nuevo en esta "revolución"?

Hoy escribo para dar forma a la sensación que surgió al leer las noticias: Venezuela: crisis energética sin precedentes. Por un lado, aparece una alegría que se que es lamentable. Definitivamente es absurdo que uno de los países con mayor potencial energético padezca de falta de electricidad. Pero claro, la cosa no tiene que ver con los recursos naturales, sino con la ineptitud de un gobierno que no sabe administrar, menos desarrollar este potencial. Vienen a mi mente las palabras grandilocuentes del máximo líder y, específicamente, uno de sus tantos mamotretos, la “revolución energética“.

Mi alegría no es por lo terrible de la situación, sino porque este hecho es una confirmación de que quienes estamos en contra del gobierno tenemos sobradas razones para renegar de Hugo Chavez. Como dice el lugar común, no se puede engañar a todos todo el tiempo. La ineficacia no puede encubrirse con megalomanía o delirios mesiánicos. Pero bueno, quizás el drama, mas que tener este gobierno, es el de ese pueblo que cree que va a salir adelante poniéndose en las manos de este personaje que es un poquito pelotero, “artista” y actor de cine frustrado, consumado animador de televisión, lector inepto… cualquier cosa menos el gerente que una Nación conformada por una sociedad compleja con problemas muy puntuales.

Y claro, frente a este cuadro la cosa pica y se extiende de manera obvia;  el mismo que inventó la Misión Barrio Adentro, es el mismo que declara la crisis sanitaria del país (¿a quien habrá que hacer responsable de esto? Es insólito el caradurismo de admitir estas crisis obviando que son los verdaderos resultados de su gestión).  Crisis sanitaria, crisis energética, crisis de seguridad, crisis, crisis, crisis. La sempiterna palabra con la que hemos crecido las últimas generaciones, palabra que iba a desaparecer de acuerdo a la fantasía chavista.

Una década después, luego de miles de millones de dólares desperdiciados en “cambiar al mundo” y con una diáspora  en pleno desarrollo, estamos peor que en el inicio de la crisis que abrió las puertas a la locura bolivariana. Lo mas grave de todo, es que ahora propone una solución adeca: crear un nuevo ministerio. ¿Es que acaso hay alguna novedad en este proceso, fuera de haber destruido la poca infraestructura formal que el país tenía?

Por un lado el gobierno y por el otro los chavistas que se resisten a ver que estamos, simplemente, peor. Sin embargo, la tercera pata de este entuerto es la oposición, que no atina a ver que su imagen de Venezuela deja fuera a la mitad de la población y que la unidad, si va a salir de algun lado, será de ponerse en contacto con ese pueblo que Chavez ha sabido idiotizar aún más.

Lo mas triste es que las cosas se van a poner peor. Como nación, nos hundiremos hasta el punto en el que aprendamos la lección. Ciertamente Chavez tiene una misión histórica que no es, por cierto, la que el piensa; mas que un salvador, él es ese Caronte que nos dirige en la que es nuestra noche oscura del alma.

Para finalizar, el estilazo del presidente para resolver la crisis:

Venezuela: crisis energética sin precedentes

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