Este Cardenal debería tener presente la máxima de Zaratustra: hay que morir a tiempo.

LA IMPORTANCIA DE TENER PRESENCIA SOCIAL COMO GRUPO

Una de las cosas que debemos tener claras, ya que muchos profesionales psi no la tienen, es que la dimensión social y la dimensión individual o psicológica son distintas. A algunos profesionales de la salud mental les encanta enfatizar el hecho de que “debemos revisarnos” antes que alzar nuestra voz y protestar por la discriminación y el odio del que somos víctimas. Pues bien, a ellos podemos responderles “déjame decidir a mí si quiero revisarme o no”. Al fin y al cabo es nuestro problema y no de ellos (a menos que les consultemos, en cuyo caso serán asistentes en el proceso). Para decirlo con su propia jerga: toda interpretación fuera del consultorio es una agresión.

El asunto de la discriminación es social y por eso debe ser resuelto en ese nivel. Yo sugeriría que tuviésemos algo así como un “uno por uno”, en el que, por cada estupidez dicha desde la homofobia, nosotros alcemos la voz con, al menos, un enunciado que haga frente y corrija la desinformación, el prejuicio y el estereotipo.

Lo que si es cierto es que la revisión personal nos va a ayudar a ser mas fuertes en la escena social. Claro, no es a eso a lo que se refieren los psi que nos mandan a callar. Creo que en su mente se encuentra la fantasía de que vamos a encontrar que somos perversos y que descubriremos que queremos, en realidad, casarnos y tener hijitos. ¿Que otra razón habría para que les perturben nuestras opiniones?

Luego de infinitas lecturas, revisión de investigaciones y, por supuesto, diez años de psicoterapia personal encima,  estas son algunas cosas de las que estoy completamente seguro:

  • La sociedad tiene un terrible problema con la aceptación de la sexualidad y el sexo, en general.
  • La sociedad tiene un terrible problema con el placer en particular.
  • Estos problemas se traducen en creencias como “hay que casarse” y “hay que tener hijos”.
  • Estas creencias nos son atribuidas desde antes de nacer y se nos inoculan durante nuestro desarrollo. Si intentamos separarnos de ellas, nuestro seres queridos, en un acto de amor tóxico, nos chantajearán emocionalmente para que nos dejemos dominar.
  • Hay que ser muy fuerte y desarrollar un sentido del yo, de “lo que realmente soy”, muy claro para identificar lo que uno verdaderamente es y quiere.
  • Ser feliz implica superar la culpa de ser uno mismo.
  • Y respecto a mi, bueno, que mi problema fundamental fue haber nacido con mucha vitalidad 😉

EFECTOS QUE YA SE EMPIEZAN A SENTIR

Creo que ahora mas que nunca esos especialistas nos pedirán que nos revisemos, por una razón: estamos cambiando a la sociedad. A velocidades distintas, la mayoría de los países del mundo occidental estan revisando el trato a la comunidad sexodiversa y poniendo a tono sus leyes.

¡Quien lo diría! Hasta el Vaticano está aprendiendo la política del respeto:

El cardenal mexicano Javier Barragán, un oficial retirado del Vaticano ha salido con una perla, dijo que los gays y los transexuales no pueden entrar al cielo. Para justificarse, citó a Pablo de Tarso y sus epístolas y la supuesta teoría según la cual la conducta homosexual es aprendida debido a factores como la educación y la falta de identidad durante la adolescencia (Mas ramplón no podía ser, el pobre).

Aunque Benedicto debe haber sentido mucha simpatía por este comentario, el Padre Federico Lombardi, vocero del Vaticano, se apresuró a tomar distancia de tamaña muestra de ignorancia, diciendo que era mejor usar el catequismo de la Iglesia Católica de Roma, según el cual se entiende (sólo para los católicos) que los actos homosexuales son el desorden y que muchas personas tienen tendencias homosexuales innatas y merecen ser tratadas con respecto y sin discriminación. La iglesia católica (tradicional) enseña que el pecado está en los actos homosexuales, no en la homosexualidad como condición.

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