INOCENCIA ASESINA

Ahora entiendo muy bien a qué se refería la escritora Marguerite Yourcenar cuando decía los jóvenes sólo pueden mentir. Ante la falta de experiencia, muchos terminan defendiendo a capa y espada el sentido común de sus padres, en particular, y del grueso de la sociedad en la que viven, en general. Así, se dice que los jóvenes mienten cuando no tienen opiniones propias, las cuales se encuentran, en todo caso, sumergidas bajo todas esas creencias inoculadas desde afuera. Claro, la mayoría de los jóvenes son muy entusiastas y pueden defender como creaciones propias los lugares comunes más extendidos; por su falta de conocimiento o experiencia no lo notan y, por eso, algunos caen en la soberbia de creer que se la están comiendo, o que son muy profundxs. Por cierto, no nos engañemos, que griten más duro, o que digan las cosas con apasionamiento, no quiere decir que estén siendo originales, genuinos u honestos consigo mismo. A veces lo que dicen ni siquiera es razonable. Palia sunt, podría decirse en latín (Palia sunt = Es paja).

¿Por que digo todo esto? Porque llegó a mí la “reflexión” de una muchacha paraguaya, quien plantea que se siente discriminada por ser heterosexual. Leí con detenimiento su artículo y lo que más me llamó la atención es que consiste en la colección más completa de todos los clichés, estereotipos y prejuicios que puedan tenerse en torno a la sexualidad y a la identidad gay. Es como si alguien hubiese compilado “la lista de mentiras fundamentales del opus dei para convencer a las masas de que la homosexualidad es diabólica”.

Por eso, no me queda otra, iré analizando una a una las afirmaciones de ese post, el cual es una herramienta muy valiosa para el aprendizaje de los mitos que fundamentan la homofobia. Como son tantas las frases que hay que explicar, dedicaré un post a cada una, dando algunos datos y recomendando lecturas, para ella y para todas las Marianas del mundo que, para bien o para mal, saben tan poco de la vida. Será algo así como el viaje de Kore, la doncella, al Hades griego. Comerán del fruto prohibido del conocimiento y, espero yo, ya no podrán ser las mismas “inocentes” palomas. Gracias Mariana por esta oportunidad.

MARIANA ESTÁ FURIOSA

Hoy comenzaré por el lugar de enunciación de la muchacha, ese espacio desde dónde está pensando este problema tan grave que le pasa, la pobre. Se los explico con detalle con una anécdota: conversaba con una muchacha, así, como Mariana. Me decía que había amanecido “nostálgica”. Hablando sobre esta nostalgia me decía que quería volver con el novio (un patán que la maltrataba). Indagando en cómo esto era posible descubrimos algo sorprendente. Para hacerles el cuento corto: sentía nostalgia porque para ella el sexo sólo podía ocurrir en una relación de pareja estable. Ella había “roto” el pacto de llegar virgen al matrimonio, pues se había iniciado sexualmente con su primer novio, el patán. Luego de un año sin actividad sexual, su cuerpo decía “dame de comer”, pero su mente, saturada de ideas cristianas, transformaba esa sensación en “nostalgia de volver con el novio”. Eso era más aceptable que pensar en salir con alguien sólo para tener sexo.

Es típico. Cuando tenemos cristianismo metido hasta la médula, nuestra relación con el cuerpo se enturbia, pues esta religión tiene una manera muy particular de asumir lo que procede de “de la carne”. Los que no me crean lean la epístola de Pablo.

Con esto en mente, vamos a poner en palabras correctas las sensaciones de Marianita. Querida Mariana, eso que llamas discriminación, no es tal. ¿Sabes qué significa discriminar? A ver, nadie te está impidiendo que lleves la vida de Susanita que quieres para ti. Lo que pasa es que te molesta que otros no la quieran llevar. Tienes una rabia que te carcome el alma y el corazón porque otros están sacudiendo las bases de tu mundo alucinado (v.g. papá, mamá, hijo, hija y perro). Es como dirían un duelo porque tu imagen ideal de cómo deben ser las cosas se está cayendo a pedazos. Eso que quieres creer que es universal, lo siento, es una creencia que tienes porque otros te la pasaron y hay muchos, más de los que te imaginas que, simplemente no la comparten (entre ellos millones de heterosexuales). No es que te estén agrediendo, aunque así lo sientas. Es que tu grupo, el de los conservadores fundamentalistas, está perdiendo el poder que antaño tenía sobre la vida de los demás.

Por cierto, ¿tienes buenxs amigxs que sean gays o lesbianas? ¿Conoces sus vidas en profundidad? Te aseguro que no. Si te dicen que eres “intolerante, retrograda e ignorante”, no es por tu orientación sexual. Es porque:

  • Intolerante: te estás metiendo en la vida, el cuarto y la cama de los que no quieren vivir tu estilo de vida. Estás pidiendo que se legisle para limitar el derecho de gays y lesbianas a llevar su vida como quieran. Esto es suficiente para llamarte intolerante, independiente de tu orientación sexual.
  • Retrógrada: usas “argumentos” típicos de la Edad Media. En el mejor caso, encubiertas con el ropaje del cientificismo del s. XIX. No tienes ni idea del ámbito de la política y cómo se maneja, pues pretendes reducirlo a una imagen de una verdad objetiva. Lo supuestamente “natural”.
  • Ignorante: queda implícito que desconoces mucho, muchísimo sobre sexualidad humana, entre tantas otras cosas. Pero esto te lo voy a mostrar en cada post. No te preocupes.

¿Tus derechos pisoteados? ¡Por favor! Como te dije, nadie te impide seguir con tu escalafón. Por eso no tiene sentido acuñar el término de heterofobia. Si quieres un nuevo término te propongo el verbo marianear. Fíjate, Mariana es un nombre que significa “seguidora de María”. María la madre de Jesús, la que le dijo a José “esposo, voy a tener un hijo, pero no es tuyo. Es que, ¿sabes? la otra noche me visitó un arcangel y me dijo que estaba en estado. Pero no vayas a pensar mal, este arcangel no es el padre, él me dijo que voy a tener al hijo de dios”.

¿Vas captando? Marianear significa tergirversar la realidad. Hacerla acomodaticia y conveniente a nuestros intereses.

A mi no me gusta que me marianeen. Por eso escribo este post y los que vienen. Gracias por darme la motivación para hacerlo.

Anuncios