Nada mejor para demostrar la existencia de los discursos homófobos, y de cómo estos se manifiestan a través de las personas, que señalar otro escrito estructuralmente igual al primero que analizamos en detalle, el de Mariana Pineda.

Resulta muy interesante que ahora Andrea Coa, se sienta en la obligación de repetir las mismas sandeces. Aún más interesante son las diferencias entre Mariana y Andrea quienes, desde puntos distintos del espectro político, terminan defendiendo la misma opresión. Sólo para aclarar:

  • Mariana es de Paraguay; Andrea de Venezuela
  • Mariana destila educación religiosa (políticamente de derecha); Andrea se ubica en la supuesta “izquierda revolucionaria”, ese pasticho que parece hegemónico en Venezuela.

Estoy seguro que ninguna de ellas se conoce y que, por supuesto, Andrea no ha leído este blog ni los comentarios originales de Mariana. Esto es lo que hace más evidente que  ambas se encuentren cortadas con la misma tijera de la opresión que reina en Latinoamérica:

Pobre Andrea, también se siente discriminada:

Es que ya estoy harta de que los discriminados de siempre comiencen a discriminar a los que no pertenecemos a su secta, cofradía, grupo, amigas, o lo que sea.

De verdad que a estas alturas, ya ni provoca responder, hablar de como los grupos discriminados se organizan para hacer frente al abuso, que no es un club, que no es por gusto, que no se elige, que no está en contra de heterosexuales (que pueden usar su cuerpo para tener todos los hijos que quieran si les da la gana), etc, etc, etc.

Andrea tampoco entiende por qué la crítica a su ídolo Mario Silva. Bueno, acá dejo un video para ver si entiende:

No tengo muchas esperanzas de que los argumentos hagan mella en su cabecita. Como bien lo dice en su escrito “los extremos se tocan”: su supuesta defensa socialista no se diferencia en nada de lo que dicen los de extrema derecha, esos que tanto odia.

Tengo derecho a decir que la heterosexualidad es la mejor opción de vida, porque va en armonía con las fuerzas de la naturaleza.

Como se aprecia, acá Andrea no ha hecho sino cambiar la palabra Dios por la palabra Naturaleza. Hay que decir que su pensamiento no ha avanzado nada con respecto a la Edad Media y, por mucho que encubra los argumentos hablando de capitalismo, imperialismo y demás corta y pega del discurso chavista, lo cierto es que es tan conservadora y reaccionaria como Mario Silva, Hugo Chavez y, por supuesto, como Benedicto XVI.

En resumen, su defensa es pobre y sus argumentos inexistentes. No hay mucho más que decir. Andrea quiere ser “leída y cuestionada”, pero lo que dice es tan cliché, tan lugar común, que lo mejor es pasar de largo para ocuparnos de las cosas verdaderamente importantes. Andrea: tu escrito tiene la misma altura que las pataletas de Charlie Shean.

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