Aún no se estrena el documental en la UCV (es mañana a las 2 pm) y ya comienza a generarse la polémica. Por un lado, es muy positivo que surja, pues de eso se trata: de sacar del closet la discusión sobre los derechos humanos y civiles LGBT en Venezuela. Por el otro, y al ser un tema sensible, resulta lamentable que quieran llevar la discusión a la dicotomía básica de bueno/malo.

La realidad social es compleja, y no se agota en soluciones fáciles a propuestas que tienen varios niveles. Así que desde ya me anticipo a la posible avalancha de simplismos; “eso es mentira”, “Venezuela no es así”. Por favor, a los que reaccionan visceralmente al video, ¡un poco de reflexión! No dejen que las sensaciones displacenteras en el cuerpo se transformen en el vómito de palabras sin sentido para atacar al autor o a los protagonistas. Parte del problema en Venezuela es que hemos perdido la elegancia hasta para desarmar al adversario. Usen argumentos, no insultos.

Así que, en síntesis:

  • Obvio que el documental es técnicamente mejorable. Fue hecho con las uñas y con el equipo básico, por eso hay problemas de sonido, de foco en algunas tomas, entre otros.
  • Aún así, el video cumple bien su objetivo: mostrar el problema de la homofobia en Venezuela. Te guste o no, lo hables o no, es un problema real, especialmente cuando lo comparas con otros países respecto a indicadores concretos. (Que te parezca normal el techo rosa o las limitaciones de los LGBT sólo indica que tienes serios problemas de homofobia internalizada. ¡No, no es normal que tengas que contener tu expresión de afecto! ¡No es normal que tengas que llevar una doble vida o mantener oculta una parte de tu ser!).
  • La experiencia de los entrevistados es real. Es su experiencia, te puede gustar o no, pero no tienes ningún derecho a cuestionar su veracidad. Aprende a respetar a los demás que por eso Venezuela es lo que es, por los intentos de dominar y encasillar al otro.
  • Es un hecho, por ejemplo, que José fue forzado a renunciar por su orientación sexual (como yo fui forzado a lo mismo). Es cierto que la policía acosa a los LGBT (que no te haya pasado a tí no quiere decir que no sea una realidad de muchos. Deja el egocentrismo y abre tu mirada para ver el cuadro completo).
  • ¿Que el video es claramente crítico de la supuesta revolución? ¡Y claro! En este blog encontrarás todos los argumentos y un claro señalamiento a las ingenuidades de los gays revolucionarios que, ciegos por su amor a Chávez, no son capaces de ver la homofobia que los rodea.
  • ¿Hay más expresión de la diversidad sexual en Venezuela en este momento? Sí, sólo cuando se compara con el pasado de Venezuela. El factor crucial para este cambio ha sido Internet y el movimiento global que se ha generado para reivindicar nuestros derechos. El cambio no ha surgido por una transformación trascendental en la cultura venezolana. No le llegamos ni a los tobillos a ningún otro país donde estas libertades se han cultivado. No le llegamos a los tobillos ni a la vecina Colombia, con clara legislación respecto a la equidad; ni siquiera a Cuba, donde Mariela Castro, pese a su paternalismo autócrata, ha generado ciertas libertades civiles innegables, especialmente a la comunidad trans.

Tienes todo el derecho a disentir de la propuesta del video. Ahora bien, para que tu crítica sea legítima debes mostrar pruebas concretas de lo siguiente:

  1. De que existen leyes específicas que garantizan los derechos LGBT. Nómbralas e indica de qué manera satisfacen las necesidades y las demandas de este grupo.
  2. De existir leyes y normativas ¿Se cumplen a cabalidad? Nombra casos concretos que muestren cómo se reivindican los derechos de los LGBT cuando las leyes o las normativas son violadas.
  3. Nombra las sanciones aplicadas a los casos de crímenes de odio. Por lo menos nombra las veces que se han reconocido crímenes de odio.
  4. Demuestra que la actitud general de los venezolanos es de apertura, aceptación e inclusión de los LGBT (¿Acaso sabes que la palabra tolerancia ya no se usa?)
  5. Señala alguna persona LGBT, por lo menos una, que abiertamente muestre su identidad sexual y que forma parte de la vida pública del país. No, no se vale nombrar a Heisler Vaamonde, a menos que demuestres que él recibe un sueldo por parte del Estado y que éste es por algún cargo específico en el gobierno, donde él es reconocido por sus logros (y el nombre es sólo un ejemplo, por si acaso).
  6. Muestra un video donde se vea al “máximo líder” mostrando su compromiso sólido e incuestionable con la causa LGBT, como parte de la ampliación de derechos humanos y civiles de los venezolanos. Por lo menos muestra a algún líder influyente, es decir, con poder de acción y transformación (no cuenta Cilia Flores diciendo que los sacerdotes gays también tienen derechos, eso lo hizo para insultar al clero y la cosa no pasó de ahí).

Si no respondes a estas inquietudes, tus críticas no son más que un intento por esconder unos trapos sucios que, por cierto, no se van a lavar solos. Deja a un lado esa cortina emocional que te nubla y atrevete a ver las cosas como son.

Anuncios