Ahora dizque te disculpaste. Sin embargo lo que dijiste está a la vista de todos. Tu comunicación fue bastante clara y no se presta a malentendidos. ¿Hay acaso “manipulación de palabras” en el siguiente video?

Además, la tradición de usar la orientación homosexual como insulto es un clásico en la política venezolana. De hecho, sale con mucha facilidad de otras boquitas del PSUV, y contra Capriles específicamente.

De manera que tu disculpa llega como un peo rancio, como ráfaga de aire maloliente:

“Le pido disculpas, si alguien se sintió agredido por una expresión que tenía otra connotación, me disculpo. No me metería con Capriles Radonski, ni con su condición sexual, ni con la de nadie”

  • “Si alguien se sintió agredido”
  • “tenía otra connotación”
  • “no me metería con Capriles Radonsky”
  • “ni con su condición sexual, ni con la de nadie”

¿Acaso es una tara genética que impide asumir las responsabilidades, o estamos ante un vulgar caso de mala fe? ¿No es más productivo asumir que tienes un problema, que efectivamente el machismo es una plaga, especialmente entre las filas “revolucionarias” y que tú, como buen venezolano, prestas tu cuerpo a los discursos homófobos? No, eso no es de machos. Macho que se respeta no reflexiona sobre las conductas opresivas. Macho que se respeta muere parado, aunque sea a costa de una disculpa zonza que subestima al agraviado. Y así, de nuevo, la puesta en escena de la dicotomía macho-mami, esa que estructura la típica relación de pareja venezolana: “mami no, no es lo que parece… bueno sí, pero fue un momento de debilidad discúlpame, mi corazón es tuyo… no lo vuelvo a hacer”.

En este sentido, y casi como al calco dices:

“Lo que dije en ese momento fue al calor de los recuerdos y toda la pasión que se genera…”

¡Eres un pusilánime! Puede que los gays “revolucionarios”, a quienes las fe mantiene como esposas abusadas (v.g. “aunque me agreda me quiere”), se contenten. Yo, por mi parte, espero que el resto del colectivo LGBT mantenga en la mira el hecho de que aún no has reparado el daño. Eres responsable de tus palabras, aunque salgas por el telepúlpito pregonando lo contrario.

“Ellos saben que siempre los respetamos”. No, no lo sabemos. Sabemos que no sabes construir superlativos (¿qué es eso de “mariconsones”, en todo caso? ¿marico + mariposones?). Sabemos que eres un pusilánime que, confrontado con los hechos, culipandeas, retorciéndote en la silla mientras explicas que no dijiste lo que todos te escuchamos decir.

Si de verdad nos respetas, no nos subestimes y haz algo concreto para reivindicar los derechos civiles de la comunidad LGBT.

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