El mayor problema del virus de inmunodeficiencia adquirida (VIH) se encuentra en los significados que se le atribuyeron al SIDA cuando apareció a principios de los ochenta. Ya han pasado 3 décadas y, aún, la desinformación es rampante (por no decir crasa y supina ignorancia). Las dos grandes creencias falsas respecto a la condición: que es una enfermedad mortal y que es un castigo por nuestra conducta sexual. El estigma es tan grave que incluso algunos proveedores de salud, especialmente en Latinoamérica, pierden los papeles cuando de tratar a personas con VIH se trata.

Por eso decidí escribir al respecto. Quiero proporcionarte un mapa que pueda serte útil, bien sea que recién recibes el diagnóstico o que ya tengas algún tiempo viviendo con el VIH. Te presentaré la información de manera esquemática, con sugerencias de lo que deberías tener presente en cada momento. Acá entonces la primera buena noticia: hoy en día disponemos de suficiente conocimiento para que puedas mantener al VIH bajo control (y con esto me refiero a manejar sus efectos físicos y psicológicos). Es decir, vivimos un momento privilegiado, donde el VIH es una condición crónica que, mucha gente no lo sabe, es más fácil de sobrellevar que la diabetes (al menos en su dimensión médica).

Creo que en este punto convendría advertir que, como en todo ámbito, el consenso no siempre es unánime. En el área del VIH/SIDA, la nota discordante la ponen los defensores de las llamadas “hipótesis alternativas”. El tema, a fuerza de ser harto complejo, requiere un desarrollo especial. Mientras escribo al respecto, te dejo lo que necesitas saber, en términos prácticos, respecto a este tema: las personas que viven con VIH y se refugian en las hipótesis alternativas se mueren de SIDA si no son rescatados a tiempo. Así de simple. Lo he visto en mi experiencia como profesional de la salud mental. Los defensores de las hipótesis alternativas podrán decir lo que quieran y utilizar cualquier cantidad de argumentos y pseudo-argumentos para justificar lo que, en definitiva, son agendas políticas. Pero la realidad muerde y la evidencia es contundente: desde la introducción de los antirretrovirales (el coctel) a principios de los 90, las muertes por SIDA se redujeron drásticamente. Las personas que monitorean sus CD4s (las células que sirven de marcador respecto a la salud del sistema inmunológico) y la carga viral (el grado de infección en el cuerpo) viven saludablemente, pues en algún momento empiezan el tratamiento y detienen el avance del VIH. Las que no, desarrollan infecciones oportunistas que, a la larga, llevan a la muerte. En su momento te mostraré el mapa para entender el asunto de las hipótesis alternativas. Por ahora, resumamos diciendo que si vives con el VIH, tu primera tarea fundamental es decidir si quiere vivir o no (antes que ponerte a teorizar sobre las farmacéuticas o el capitalismo global). Apostar por la posibilidad de que el VIH no exista es una distracción para evitar el dolor que te causa enfrentar la situación. Espero desarrollar mejor esta idea en una próxima entrega. Mientras, sigamos con el hilo conductor.

Ese conocimiento del que te hablaba hace dos párrafos, me ha servido para estructurar lo que llamo los retos básicos cuando se vive con el VIH. Estos serían:

  1. Cómo superar el trauma asociado al diagnóstico
  2. Cómo manejar la revelación del seroestatus
  3. Prepararse para el inicio del tratamiento y desarrollar la adherencia
  4. Aprender a manejar de los posibles efectos secundarios de los medicamentos
  5. Cultivar hábitos de vida saludables
  6. Desarrollar la resiliencia (la capacidad de enfrentar crisis potenciales)

Cada punto merece un desarrollo detallado, el cual canalizaré a través de próximos posts. Mientras te dejo un video que hice hace un par de años, no sin antes recordarte que trabajo como psicoterapeuta, y que atiendo en persona en la ciudad de Toronto, Canadá, o a través de Internet, bajo la modalidad de terapia en línea si te encuentras en algún otro punto del globo. Si estás interesado en una consulta o en iniciar un proceso terapéutico comunícate conmigo. Me especializo en el manejo de traumas y lo hago usando una combinación de EMDR (una técnica muy potente para erradicar traumas) e hipnoterapia, entre otros modelos (como Psicoterapia Gestalt, Focusing, Mindfulness Meditation, Terapias Psicocorporales…). Ha sido a partir de estos modelos generales que he desarrollado aplicaciones específicas para el caso del VIH/SIDA, las cuales he presentado en diferentes congresos y conferencias.

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