Cuando compartas algo de tu intimidad, piensa que estás dando un regalo

Aprovecho que alguien me pregunta “qué tan abierto debo ser contando que vivo con el VIH”, para comentar un poco sobre el tema revelación del seroestatus.

De antemano debo decir que no hay una receta o una solución única a este desafío. En los talleres que he facilitado sobre el tema, lo que hago es promover la conversación en torno a los siguientes tópicos, con miras a que los participantes establezcan unos lineamientos que les sean útiles en el día a día. Al final, y este es el primer lineamiento, tú eres el que decides; tú puedes decidir si decirlo o no; y a quién, y cómo, cuándo y dónde.

Este post asume que ya has superado el trauma del diagnóstico y que has avanzado hacia el proceso de aceptar que vives con una condición crónica que requiere atención. Si por alguna razón el tema de decir que vives con VIH te angustia demasiado, quizás sea porque tengas que trabajar más contigo mismo primero; aprender a estar cómodo(a) con esta nueva realidad de tu vida, antes de enfrentarte al reto de lo que piensan (y sienten) los demás.

Para qué

Lo primero que podrías preguntarte antes de embarcarte en esta travesía es qué te motiva a decirlo. Es importante que te detengas a reflexionar sobre este punto, porque revelar el seroestatus cambia cosas; a veces para bien (porque empiezas a recibir más apoyo y comprensión: “ah, ahora entiendo algunas cosas que antes no entendía” podría decirte alguien) y otras para mal (que algún amigo cercano o tu novio(a) se aleje por miedo a infectarse o porque simplemente, no tolera el miedo que siente de saber que conoce a alguien que vive con el VIH).

Por un lado, el secreto puede ser un peso no tan fácil de llevar; por el otro es importante reconocer que la sociedad se ha movido en la dirección de forzarnos a contarlo todo (¡sólo mira las redes sociales!). Así que de plano te digo: sería muy mala idea ponerlo como estatus en Facebook. El estigma en torno al VIH es real (por eso no es fácil aceptar la condición) y de este estigma se derivan conductas discriminadoras que pueden afectarte seriamente (v.g. perder un empleo o no obtenerlo, por ejemplo). Lo mejor que podrías hacer, para empezar, es una lista de pros y contras respecto a decirlo o no.

Pros Contras
Decir que vivo con VIH
No decirlo

En resumen, si vas a decirlo que sea para facilitarte la vida, no para complicartela más.

A quién

Del punto anterior se desprende que sólo hay que contárselo a personas importantes en tu vida: algunos familiares (a veces), tus amigos más cercanos, los profesionales de salud que te apoyan. En algunos países las leyes obligan a revelar el seroestatus a las parejas sexuales. Así que conviene que conozcas el marco legal del lugar en el que vives. Esta es sólo una lista general y depende de tus circunstancias podría incluir a otras más. Sólo tú puedes determinar a quién conviene decirlo.

Cosas que podrías pensar en este punto:

  • ¿Lo digo persona a persona o podría agrupar a algunos?
  • ¿A quién se lo digo primero?
  • ¿Tengo que decirlo directamente o comenzar a enviar señales, por ejemplo, haciendo introduciendo el tema del VIH en una conversación o como comentario a alguna película o programa de televisión que se preste para eso?

Puedes imaginar cómo será la reacción de la persona, pero prepárate a sorprenderte. Personas que considerabas cercanas podrían no tolerar saber que vives con VIH, mientras otros vínculos podrían volverse más estrechos. Sólo lo sabrás después de decirlo. Y por después me refiero a algún tiempo después, ya que las personas necesitan tiempo para asimilar la nueva información. Esto es parte de lo curioso: en términos objetivos, sólo estás diciendo que vives con una condición crónica, pero por efecto de los mitos alrededor del VIH, las personas necesitan “digerirlo”, cómo si les estuvieras dando algo pesado de soportar.

Qué

Identificadas las personas, el paso siguiente es que pienses qué les vas a decir. Acá debes considerar:

  • ¿qué tanta información manejo acerca de mi condición?
  • ¿qué tanta información maneja la otra persona acerca del VIH y el SIDA?
  • ¿hasta dónde debo decir? (por ejemplo, podría ser una muy mala idea el dar detalles gráficos acerca de tus prácticas sexuales a tus padres). A propósito de esto, revelar el seroestatus a veces implica salir del closet, o admitir el uso de drogas recreativas. En estos casos, deberías aplicar estos lineamientos a esas condiciones también. Mi recomendación es que busques apoyo profesional para estar bien preparado a los cambios que puedan surgir en tu entorno.

Una buena estrategia puede ser esbozar algunas ideas básicas que quieras transmitir, para cuando decidas hacerlo. Esas ideas podrían cambiar dependiendo de la persona con la que quieras conversar.

Cuándo

Hay situaciones que requieren una acción rápida (por ejemplo, durante un accidente contigo sangrando y alguien tratando de ayudarte). Afortunadamente, y en general, puedes tomarte el tiempo para decidir cuándo es el mejor momento. Recuerda, una cosa es decidir decirlo y otra empezar a hacerlo. Así que tómalo con calma, prepárate todo lo que necesites y planea esa conversación tanto como necesites.

Cosas para pensar:

  • ¿Lo vas a decir durante una conversación casual?
  • ¿Vas a pautar un encuentro exclusivamente para eso?

Elige el momento acorde a la importancia de lo que quieres transmitir. Cada cosa tiene su tiempo y su espacio. Un poco como broma, un poco en serio: podría ser muy mala idea, por ejemplo, elegir la celebración de bodas de oro de tus abuelos para hacer el anuncio; no sólo les estarías robándo el show a tus abuelos, sino que estarías creando un efecto que jugaría en tu contra, colocándote en una posición patética. Como te repetiré al final de este post, el eje central de todo esto es: mantén la dignidad.

maldita lisiada

Las novelas modelan algunos comportamientos. Aléjate de ese estilo a la hora de revelar el seroestatus

Dónde

De manera que el lugar es muy importante. Si la relación es íntima, un lugar cómodo y en privado podría ser lo mejor. Si anticipas que la persona va a hacer un show (llanto, gritos, reclamos, entre otros) quizás la opción sea un lugar público, como un café, si te parece que la presión social servirá de contrapeso al despliegue histriónico de tu interlocutor. Este es un punto crucial: el entorno puede fomentar ciertas respuestas en la medida en la cual promueve estados de ánimo (lo mismo que la presencia de otras personas). Muchas de nuestras reacciones están condifionadas por el ambiente. ¡Sólo imagina decir que vives con VIH estando atascado en una autopista por 3 horas a decirlo en un lounge con música relajante!

Cómo

Finalmente, un elemento aglutinador de todo esto que te he comentado es el estilo. No es sólo lo que dices sino cómo lo dices. Mi recomendación es que te prepares para asumir este reto como un acto de transmisión de información. Se directo, pausado, contenido emocionalmente, respetuoso con tu interlocutor y, más importante contigo mismo. Mira las diferencias:

Escenario 1: llamas por teléfono a tu mejor amiga y, angustiado, le dices que necesitas verla urgentemente. Cuando ella llega a tu casa, aún sin saludarla, ya estás guindado de ella, a moco tendido diciendo “tengo algo terrible que contarteeeeeeeeeeee…”

Escenario 2: Invitas a tu amiga a un café en un sitio tranquilo, comparten un rato sobre cosas cotidianas hasta que respiras profundo, tomas conciencia de tu cuerpo y te imaginas que tus pies están firmemente afianzados al piso y que la silla te apoya lo suficiente para el paso que vas a dar. Entonces le dices “quería conversar contigo de las cosas que me han pasado últimamente…”

Recuerda, puedes decidir cómo hacerlo, y puedes prepararte en función de esa decisión. De nuevo, mi recomendación es que, ante todo, conserves la dignidad.

Así que en resumen:

  1. Dilo para quitarte un peso de encima y facilitarte las cosas.
  2. Dilo a quien lo necesite, lo merezca y pueda manejarlo.
  3. Dilo del modo más cómodo para ti.

¡Muchos éxitos!

Pd. Sería genial si dejas tus comentarios a cómo te fue luego de usar estos lineamientos. Puedes usar un pseudónimo o dejar un comentario anónimo ya que este es un blog público.

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